Definir el viaje… es definir un sueño. Recorrer el continente Americano, montado en una moto…

Un sueño que estuvo siempre escondido, en la penumbra, alimentado, con buena salud.

Dispuesto a salir en cualquier momento.

Hoy es el día adecuado para que lo conozca el mundo.

Estuvo cincuenta años en la oscuridad de mi mente, hoy comienza a vivir.

No se imaginan la fuerza, el espíritu, las ganas que uno descubre cuando hecha a rodar un sueño.

Cuando creía que había andado lo suficiente, que estaba pronto para colgar la armadura y deambular el resto de lo que me queda de camino en los pasillos de la penumbra, surge a la luz.

Haga lo que haga, no se pueden matar los sueños, ellos nunca mueren, por lo tanto hay que sobrevivir hasta alcanzarlos.

Hoy estoy en camino, durante ocho meses voy a recorrer los caminos de América

Voy a conocer lugares y principalmente, la gente que lo habita.

Porque a los lugares los hace su gente, y por esa gente voy.

Escuchar su realidad, sus sueños, sus enseñanzas, el mundo que esperan hacer y el mundo que quieren tener.

Escuchar es la llave que abre todas las puertas de todos los lugares del alma, solo escuchando se puede tener un buen dialogo.

Y eso es lo que busco, un dialogo casi intimo con América, con su gente.

Espero que esto inspire a alguien más, y lo que hoy comienzo sea de provecho para otros, si luchamos por nuestros sueños, tal vez seamos mejores personas en el futuro.

Voy a recorrer diecisiete países lo mas cerca de la costa posible,

Conocer sus mares y sus culturas.

Mas de sesenta mil kilómetros de carreteras de todo tipo.

Ahí vamos…

Ernesto Urrestarsu 6/8/2009